30 novembro, 2009

Recetas para que la Argentina no pierda el tren de Brasil

El nuevo rol que ocupa el país vecino en la economía mundial obliga al nuestro a definir qué tipo de integración buscará para sacar partido del crecimiento del socio mayor del Mercosur.

Hace diez días, en la cumbre presidencial de Brasilia, la presidenta Cristina Kirchner lo dijo con todas las letras: “La Argentina no puede desconocer la escala de la economía de Brasil. Somos una sociedad, pero hay un socio mayor y uno menor, producto del tamaño de esas economías”.

La transformación de Brasil en una potencia mundial obliga a la Argentina a definir la estrategia de integración con su principal socio comercial, para no quedar ubicada en el rol del pariente pobre. Los vecinos ya se sacudieron los efectos de la recesión y se perfilan hacia un crecimiento cercano al 5% en 2010. Con esto, se consolidará su posición en el BRIC, el grupo que integra junto con Rusia, India y China, y que se ilusiona con dominar el escenario internacional en las próximas décadas. Los economistas consultados por iEco señalan que, con las políticas adecuadas, la Argentina puede transformarse en un proveedor esencial para contribuir a que Brasil se convierta en potencia.

“Es una enorme suerte tener como vecino a una potencia mundial. Brasil ha logrado protagonismo por su tamaño económico, y por la inteligente inserción internacional de los últimos 10 años. Nuestro desafío es ser el Canadá, y no el México, de este nuevo Estados Unidos del sur”, define el ex presidente del Banco Central, Javier González Fraga.
La economía brasileña es cuatro veces mayor que la argentina (ver infografía). “Necesariamente, tenemos que tener una visión de largo plazo”, dice el economista Félix Peña.

Precisamente, lo que parece faltar es una estrategia que vaya a más allá de las disputas comerciales que recrudecen cada año, y que por estos días encienden nuevas discusiones por la aplicación de las licencias no automáticas. “Brasil necesita de la Argentina para lograr ser una potencia. La Argentina le agrega un 25% adicional a su mercado y, además, en algunas áreas de producción tiene un grado de sofisticación mayor. Por eso hay que avanzar en una agenda positiva”, señala el investigador Bernardo Kosacoff. “Las políticas comerciales tienen que ser ofensivas y tener una fuerte diversificación, ya que tener una buena relación no significa quedar pegados a Brasil”, refuerza Peña.

Ver más allá de los roces por el aumento del déficit comercial (ver recuadro) parece ser una de las principales dificultades. “El principal desafío de la Argentina es construir una agenda ofensiva”, coincide Roberto Bouzas. Y señala que “una agenda ofensiva requiere una estrategia cooperativa entre los sectores público y privado, lo que parece bastante distante del horizonte actual”.

Los analistas tiran algunas puntas para la construcción de esa estrategia. “La Argentina tiene que concentrar sus esfuerzos en ser un proveedor de bienes y servicios de calidad. Debemos evitar ser simple proveedores de materias primas no elaboradas, como trigo, o abastecer a Brasil de mano de obra barata. Eso sería una descapitalización para nuestro país. Nosotros podremos vender en Brasil bienes y servicios muy elaborados, a precios más competitivos que los que podrían ofrecer europeos o americanos. Lo importante es ver a Brasil como complemento, y no como competencia”, apunta González Fraga.

Para los analistas, exportar valor agregado es uno de los ejes centrales. “Hoy en el comercio internacional se gana plata colocando productos terminados. Los dos países producen juntos el 70% de las proteínas que demanda el mundo y hay mucho por avanzar. En el desarrollo de semillas y en biotecnología Argentina está más avanzada que Brasil”, considera Kosacoff.

Según Bouzas, trabar el ingreso de productos brasileños para defender la producción local no siempre es el mejor camino. “Es razonable proteger el empleo doméstico en un contexto de recesión generalizada, pero la Argentina no debería invertir recursos escasos en actividades que arrastran problemas de competitividad por décadas. La Argentina debe especializarse en actividades intensivas en capital humano, diferenciación y cierto tipo de recursos naturales.”

El otro desafío que aparece es cómo evitar que Brasil acapare la mayor parte de las inversiones de terceros países. “De lo que se trata es de que las empresas estén incentivadas a invertir en los mercados más chicos, con la certeza de que su producto va a poder entrar al mercado del otro. En caso contrario, terminan invirtiendo en el país más grande, y eso es lo que está pasando hoy”, resalta Peña. “Debemos crear las condiciones para que el capital brasileño invierta en nuestro país, aprovechando que ellos tienen un acceso mucho más fluido al mercado de capitales mundial”, considera González Fraga.

“En las dos economías hay un exagerado grado de extranjerización, filiales de compañías multinacionales instaladas en los dos países. Lo interesante sería que las filiales pudieran trabajar juntas para ganar licitaciones en sus casas matrices. En ese sentido, Brasil puede aportar la credibilidad que la Argentina hoy no tiene”, razona Kosacoff.

Aquí, tanto el Mundial de 2014 como los Juegos Olímpicos de 2016 pueden resultar beneficiosos para la Argentina. “Brasil va a entrar en un proceso fuerte de inversión en infraestructura por los dos eventos deportivos, y a esto hay que sumar la tasa de crecimiento del 5% que tiene por delante. Argentina tiene que trabajar en una agenda que facilite el ingreso a ese mercado”, dice Dante Sica.

Además de mano de obra capacitada, gerenciamiento, y bienes a precios convenientes, la Argentina podría jugar una carta más. “Nuestro país debe ofrecer acompañar a Brasil en sus posicionamientos a nivel internacional, consolidar una posición común que puede ayudar a abrir mercados”, explica Sica

Las posibilidades son muchas, pero el problema está en que, desde la óptica de estos analistas, el Gobierno no está dando los pasos correctos para avanzar en ese camino. “Si la Argentina sigue en la posición en la que hoy, está pierde dirección. Lo peor que te puede pasar es que ni siquiera puedas delinear una estrategia con tu socio. Entonces no vamos a ser ni Canadá ni México. La sensación es que, año tras año, la Argentina empieza a perder posiciones dentro del radar brasileño”, destaca.

“No hay ninguna posibilidad de que el papel de la Argentina en relación a Brasil sea equivalente al de México en relación con los Estados Unidos. La Argentina no tiene ninguna posibilidad de ser una reserva de trabajo abundante para Brasil. Lo que la Argentina sí puede volverse es irrelevante para Brasil. Este es el peor riesgo que corremos”, sostiene Bouzas.

“No hay nada peor que reglas iguales entre desiguales”. La sentencia del secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, alude al funcionamiento del Mercosur y a las disparidades de tamaño entre ambas economías. Desde ese lugar, admite que “el proceso de integración tiene una serie de imperfecciones importantes, como las asimetrías de incentivos a la producción –que aplica básicamente Brasil– y las barreras no arancelarias”. Chiaradía es contundente: “El más grande es el que tiene que tener más flexibilidad”. Así, establece que, en esta asimetría, es Brasil quien tendría que ceder.

El funcionario desborda optimismo y desliza críticas a tono con el discurso oficial. “La estrategia argentina de integración no está limitada a Brasil. La Argentina tiene potencial para ocupar un rol muy importante en la economía del futuro. Pero la prensa prefiere hablar siempre del ‘gigante brasileño’ en lugar de resaltar el potencial local.”

Para González Fraga, el principal escollo para avanzar en una integración positiva es político y no económico. “Para que todo esto sea posible, es fundamental alejarnos del grupo de países al que no pertenecemos ni por historia, ni por estructura social, que son Venezuela, Ecuador y Nicaragua, y acercarnos a Chile, Uruguay, y Brasil, con quienes nos unen lazos históricos y realidades comunes. Pienso que todo esto solo será posible en la era post-Kirchner”.

Fonte: http://www.ieco.clarin.com/economia/Argentina-Recetas-Brasil-pierda-tren_0_80400042.html

30 novembro, 2009

Con la reactivación volvió el déficit comercial

Octubre se convirtió en el cuarto mes consecutivo de déficit en la relación comercial entre la Argentina y Brasil. Atrás quedaron los cuatro meses de superávit que nuestro país había conseguido entre marzo y junio, cuando la crisis internacional pegaba fuerte en Brasil y se achicaban las compras al exterior. En octubre, el déficit comercial alcanzó los 204 millones de dólares, el segundo peor resultado del año, después del obtenido en agosto.

Hasta ese mes, el rojo comercial llega a los 578 millones de dólares. Aun así, está muy lejos del déficit de 4.071 millones obtenido en el mismo período del año pasado.

Esa reducción se debe a que cayeron tanto las exportaciones como las importaciones. Esta baja se explica por el menor nivel de actividad local, la caída de las ventas  de automóviles y las medidas de restricción a las importaciones impuestas por la Argentina, factores que influyeron en el derrumbe del superávit brasileño. Sin embargo, aun con el déficit, en los últimos meses hubo un leve repunte del comercio. Esto se debió a que en la Argentina, la actividad económica comenzó a recuperarse y, además, “a que se registra cierta agilización en el otorgamiento de las licencias en algunos sectores en los que se acordaron cupos, como calzados y muebles de madera”, según la consultora Abeceb.com.

Fonte: http://www.ieco.clarin.com/economia/reactivacion-comercial-deficit-volvio_0_80400043.html

30 novembro, 2009

La economía que se mueve atrás del samba y de las lentejuelas

El Sanbódromo es el escenario de un negocio que mueve millones de dólares. Y un economista brasileño lo estudió.
Cuando llegue carnaval este verano, su mayor celebración latinoamericana en el Sambódromo de Río de Janeiro, redondeará para esta ciudad un impacto económico de 1 billón de reales (aproximadamente US$ 572 millones). La fiesta habrá consolidado entonces un crecimiento del 110 % en el decenio- de acuerdo a los 476 millones de reales generados en el 2000- y empleado a más de medio millón de trabajadores a lo largo de 2009.

Para alcanzar estas cifras, los cariocas fueron desarrollando durante décadas –aunque sin saberlo- una verdadera cadena productiva que fue sosteniendo este fenómeno iniciado por la simple vocación de alegría hasta convertirlo en una exitosa actividad económica. El ingreso por boletería fue, en 2009, de 68 millones de reales, unos US$ 40 millones, el mismo costo que tienen la suma de las diez Escolas do Samba para llevar su espectáculo al Sambódromo.

Relevar esa cadena productiva identificando a todos los agentes económicos involucrados y organizarlos entre sí para continuar el crecimiento y que los ingresos se distribuyan equitativamente, fue el trabajo del Núcleo de Estudios de Economía de la Cultura de la Asociación Brasilera de Gestión Cultural, coordinado por el economista Luiz Carlos Prestes Filho, que ya había trabajado sobre la música.

Esa “Cadeia Produtiva do Carnaval”, fue editada en libro, y para conversar sobre esta especie de “economía de la cultura”, iEco entrevistó a Prestes, de visita en Buenos Aires. “En el área de economía de cultura perdemos mucho tiempo tratando de mostrar que, en cuanto a sistema económico, funciona igual que la economía del petróleo, del gas, del transporte. Hay que buscar el lucro, el retorno económico como en cualquier otra actividad y para eso es importante mostrar cómo se produce, distribuye, consume y cómo se compone”, asegura.

En 2006, el año de estudio, el carnaval de Río atrajo 360.000 turistas (70% nacionales y 30% extranjeros) y generó un impacto económico 684,5 millones de reales. Se destinaron 98 millones a pagar 264.500 puestos de trabajo que ocuparon a 470.000 trabajadores en el año.

Las actividades directas involucradas van desde los diferentes productores (carnavalescos), indumentaria, bordado, herrería, hasta el marketing, comercialización y consumo. Y las indirectas son: turismo; audiovisual, industrias fonográfica, editorial, gráfica; bebidas; entretenimiento. Se suman derechos de propiedad intelectual y de imagen y las inversiones del estado en infraestructura, fomento e incentivos fiscales.

Prestes Filho explica que la investigación relevó todos los sectores horizontalmente, pero luego se tomó uno sólo, muy significativo, para hacer un análisis vertical: las bordadoras de la localidad de Barra Mansa, en las afueras de Río, fueron las elegidas. “Son dos mil bordadoras en esta localidad que trabajan en sus casas y producen 39 millones de piezas de fantasía por año. El lugar siempre fue conocido por su industria química, metalúrgica o láctea, pero nuestro estudio descubrió que ellas producían nada menos que el 47% del PBI local. Y nadie las tenía en cuenta como sector productivo, aunque algunas ya empezaban a exportar las prendas. Ahora las estamos organizando, capacitando y gestionamos crédito para que puedan desarrollarse”.

“No tenemos que producir relojes suizos, ni películas como los norteamericanos. Tenemos que mirar alrededor y desarrollar la economía basada en la vocación de nuestro pueblo. El carnaval del Sambódromo se sostiene por sí mismo, ahora queremos desarrollar otro polo carnavalesco lejos del centro, en Madureira donde 40 escolas do samba, más modestas, hacen el carnaval del pueblo. En cinco años deben tener su sistema económico y generar ganancias”.

Finalmente sugiere que” Buenos Aires puede explotar el tango, no como espectáculo de exportación, sino como un verdadero sistema económico que atraiga el turismo extranjero organizadamente para que el dinero quede aquí y se genere empleo”.

Fonte: http://www.ieco.clarin.com/economia/lentejuelas-economia-mueve-samba_0_80400034.html

24 novembro, 2009

Lei para estrangeiros

DECRETO Nº 6.893, DE 2 DE JULHO DE 2009.

Regulamenta a Lei no 11.961, de 2 de julho de 2009, que dispõe sobre a residência provisória para o estrangeiro em situação irregular no território nacional, e dá outras providências.

O PRESIDENTE DA REPÚBLICA, no uso da atribuição que lhe confere o art. 84, inciso IV, da Constituição, e tendo em vista o disposto na Lei no 11.961, de 2 de julho de 2009,

DECRETA:

Art. 1o O estrangeiro em situação irregular, que pretenda obter concessão de residência provisória no País, deverá comparecer, pessoalmente, até cento e oitenta dias após a publicação da , a uma unidade do Departamento de Polícia Federal onde preencherá o requerimento de registro provisório e instruirá seu pedido com:

I - comprovante original do pagamento:

a) da taxa de expedição de Carteira de Identidade de Estrangeiro - CIE, no valor de R$ 31,05 (trinta e um reais e cinco centavos); e

b) da taxa de registro, no valor de R$ 64,58 (sessenta e quatro reais e cinqüenta e oito centavos);

II - declaração, sob as penas da Lei, de que não responde a processo criminal ou foi condenado criminalmente, no Brasil e no exterior;

III - comprovante de entrada no Brasil ou qualquer outro documento válido que permita à Administração atestar o ingresso do estrangeiro no território nacional até 1o de fevereiro de 2009;

IV - um dos documentos a seguir especificados:

a) cópia autenticada do passaporte ou documento de viagem equivalente;

b) certidão expedida no Brasil pela representação diplomática ou consular do país de que o estrangeiro seja nacional, atestando a sua qualificação e nacionalidade; ou

c) qualquer outro documento de identificação válido, que permita à Administração identificar o estrangeiro e conferir os seus dados de qualificação; e

V - duas fotos coloridas recentes, tamanho 3×4.

§ 1o Para os devidos efeitos legais, o nome e a nacionalidade do estrangeiro serão os constantes do passaporte ou do documento de viagem equivalente.

§ 2o A filiação que não constar dos documentos previstos no inciso IV deverá ser atestada pela representação diplomática do país de nacionalidade do estrangeiro ou por meio da respectiva certidão de nascimento, devidamente legalizada pela representação brasileira no exterior e traduzida por tradutor público.

Art. 2o Satisfeitas as condições previstas no art. 1o, o estrangeiro receberá protocolo que servirá como prova de estada regular até o recebimento da respectiva CIE.

Parágrafo único. O protocolo deverá ser devolvido por ocasião do recebimento da CIE.

Art. 3o A CIE é individual, independentemente da idade de seu titular, será confeccionada no modelo em vigor para as demais categorias de residentes no País e terá validade de dois anos a contar da data de apresentação do pedido.

Art. 4o No prazo de noventa dias anteriores ao término da validade da CIE, o estrangeiro poderá comparecer pessoalmente na unidade do Departamento de Polícia Federal e requerer a transformação da residência provisória em permanente, devendo apresentar o original da CIE ou, na falta desta, o original do protocolo, além do seguinte:

I - documento hábil que comprove o exercício de profissão ou emprego lícito ou a propriedade de bens suficientes à manutenção própria e de sua família;

II - declaração, sob as penas da lei:

a) de que não possui débitos fiscais junto ao Instituto Nacional do Seguro Social;

b) quanto ao número de ausências do território nacional nos últimos dois anos, especificando as exatas datas de entrada e saída, local e justificativa, de forma que comprove não ter se ausentado do território nacional por prazo superior a noventa dias consecutivos durante o período de residência provisória; e

c) de que não responde a processo criminal nem foi condenado criminalmente, no Brasil e no exterior;

III - atestado de antecedentes criminais, expedido por órgão da Secretaria de Segurança Pública do Estado de residência;

IV - Certidão Conjunta de Débitos relativos a Tributos Federais e à Divida Ativa da União, que pode ser extraída do sítio eletrônico da Secretaria da Receita Federal do Brasil;

V - comprovante original do pagamento de taxa de R$ 31,05 (trinta e um reais e cinco centavos), relativa à expedição da correspondente CIE; e

VI - duas fotos coloridas recentes, tamanho 3×4.

Art. 5o Concedida a transformação da residência temporária em permanente será expedida, pelo Departamento de Polícia Federal, nova CIE cuja validade será fixada em conformidade com o art. 2o do Decreto-Lei no 2.236, de 23 de janeiro de 1985.

Art. 6o A residência provisória ou permanente será declarada nula se, a qualquer tempo, se verificar a falsidade das informações prestadas pelo estrangeiro, sem prejuízo das penalidades previstas em lei.

§ 1o O processo de apuração objeto do disposto no caput será instaurado administrativamente no Ministério da Justiça, de ofício ou mediante representação fundamentada, respeitados os princípios da ampla defesa e do contraditório.

§ 2o Fica assegurado o prazo de sessenta dias para apresentação de recurso, sob pena de decadência, contados do recebimento da notificação pelo estrangeiro ou da publicação de edital na hipótese de sua não localização.

§ 3o O pedido a que se refere o § 2o deverá ser fundamentado e instruído com os documentos necessários à comprovação do alegado.

§ 4o Declarada nula a residência provisória ou permanente, a CIE deverá ser recolhida e o registro será cancelado.

Art. 7o Ficam impedidos de beneficiarem-se da residência provisória ou da transformação desta em permanente o estrangeiro expulso ou aquele em relação ao qual o interesse público assim o recomendar, mediante decisão devidamente fundamentada.

Art. 8o O pedido de residência provisória, formulado nos termos do art. 11 da Lei nº 11.961, de 2 de julho de 2009, deverá ser instruído com declaração de desistência do processo de regularização imigratória que será considerado automaticamente extinto pelo Ministério da Justiça.

Parágrafo único. Para fins de cumprimento do disposto no caput não serão considerados como processos de regularização imigratória os pedidos de prorrogação de prazo de estada de temporários.

Art. 9o Para o cumprimento da , compete ao Ministério da Justiça:

I - decidir sobre os requerimentos de autorização de residência temporária e de sua transformação em permanente;

II - orientar e decidir os casos omissos e especiais; e

III - estabelecer os procedimentos necessários ao cumprimento deste Decreto.

Art. 10. Este Decreto entra em vigor na data de sua publicação.

Brasília, 2 de julho de 2009; 188o da Independência e 121o da República.

LUIZ INÁCIO LULA DA SILVA
Tarso Genro
Celso Luiz Nunes Amorim

Este texto não substitui o publicado no DOU de 3.7.2009

23 novembro, 2009

Negocios en Brasil: ¿dónde están las oportunidades para empresarios

El deporte mundial, racimo de oportunidades
El gobierno de Lula necesita inversiones y no sólo porque se encamina a mediano plazo a transformarse en la quinta potencia económica del mundo (como si fuera un dato efímero). Con los desafíos de organizar el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, Brasil tiene por delante seis años que marcarán un punto de inflexión en su desarrollo económico y social. “Nuestro principal socio comercial tiene la oportunidad de planificar e invertir concretamente y en un tiempo determinado y perentorio, lo que será su infraestructura de transporte público y la transformación de su estructura urbana y habitacional para las próximas décadas. Desde la Argentina esto también tiene que ser visto como una oportunidad única para proyectar y definir una política de integración con el gigante del sur”, destaca Dante Sica, director de abeceb.com.
Por estas razones, el ex secretario de Industria de la Nación subraya que, puntualmente para estos imponentes eventos, los sectores económicos argentinos que más podrían aprovechar el auge de inversiones, tanto públicas como privadas en Brasil, son los relacionados directamente con construcción y transporte urbano.
“Estos sectores, que ya representan alrededor de un 40% de las exportaciones totales que hace la Argentina hacia su vecino mayor, serían eventualmente los más beneficiados”, indica el consultor.
Según informó el gobierno carioca tras la designación de Río de Janeiro como sede olímpica, se invertirían la friolera suma de u$s 5.000 millones sólo en líneas de autobuses con corredores exclusivos.

Eslabón de cadenas
Marcelo Elizondo, director ejecutivo de la Fundación Export.Ar, destaca que, a diferencia de lo que exporta la Argentina al mundo, dominado por productos intermedios, Brasil demanda bienes y servicios que gozan de manufacturación.
“Ahí está el espacio para la inserción de las compañías locales, para sofisticar esa oferta”, subraya Elizondo.
Además, excluyendo a los automóviles, si hay un perfil que tiene la Argentina con Brasil es el de abastecedor de insumos, ya que se destacan las exportaciones de productos químicos, cueros, plásticos, autopartes y harinas.
“Brasil tiene la condición para desarrollar numerosas industrias, donde nuestro país puede ocupar eslabones en esa cadena para completar el proceso de producción. Es más, veo el futuro del Mercosur por ese camino, inmerso en procesos de complementariedad”, vaticina el director del organismo que trabaja como brazo ejecutor de las acciones de promoción comercial de la Cancillería Argentina.

Diversas posibilidades no tradicionales
El gigante del Mercosur no solo ofrece oportunidades porque fue el último país en ingresar a la crisis mundial y el primero que salió de ella. A la siempre atractiva demanda agroindustrial, se vienen sumando otros sectores y acciones que ejecutan los propios empresarios brasileños, que hasta hace unos años ningún analista o empresario hubiera considerado.
Por ejemplo, según admite Dador Dadourian, director ejecutivo del Grupo Brasil, asociación sin fines de lucro que tiene como objetivo consolidar la participación de las compañías argentinas y brasileñas en el desarrollo de las relaciones bilaterales, y que nuclea a la porción mayoritaria de las empresas brasileñas radicadas en el país y compañías argentinas con intereses en el país vecino, son diversas las firmas que proponen alianzas en la Argentina en materia de autopartes.
“No recuerdo ese tipo de vínculo. Siempre fue a la inversa. Y ahora sucede por el tipo de cambio más competitivo y los menores costos en energía que ofrece la Argentina. De esta manera se potencia el just in time, donde es esencial la cercanía geográfica”, afirma Dadourian.

Existen otros sectores que vienen ganando terreno de manera ininterrumpida. Y la mayoría de ellos por gozar de buena imagen y posicionamiento a nivel mundial, y haber sido aprobados con éxito en los mercados más exigentes.
La relación del real frente al dólar, cada vez más apreciado, se transformó en otro actor protagónico para la concreción de nuevos negocios, ya que la importación es cada vez menos costosa. Y las expectativas en Brasil coinciden en que el dólar continuará devaluándose, hasta llegar incluso a 1,65 reales (hoy oscila por sobre los 1,70 reales).
Entre los nuevos sectores, se pueden destacar las siguientes ofertas:
Software
El fuerte de la empresa argentina radica en poder customizar diversos sistemas aplicativos, ajustandolos a las necesidades brasileñas, como el idioma español. “Se está exportando mucho software orientado al diseño gráfico y bancario, y sistemas informáticos para trazabilidad. Estas ventas externas aumentan tanto en volumen como en valor”, apunta Emilio de la Torre, coordinador general de Bairexport, la red de exportadores de Buenos Aires.
Alfredo Zilberstein, director de la consultora Conseil, quien organiza ferias comerciales y recluta empresarios para diversos viajes a Brasil, recuerda que en la década del 90 el mayor socio del Mercosur era un gran polo de software en Latinoamérica, mientras la Argentina se ubicaba en un tercer nivel.
“Pero nuestro país creció de manera enorme en sistemas y hoy se encuentran igualados. En juegos de computación, por ejemplo, somos líderes mundiales”, enfatiza Zilberstein.
Dadourian agrega que en los últimos tres años creció de manera fenomenal el envío de software, “a tal punto que los empresarios siempre viajan con algún especialista en sistemas”.
Construcción y arquitectura
Emilio de la Torre destaca que hace unos meses viajó al sur y centro de Brasil con un grupo de profesionales que ofertaron el diseño de hipermercados y plantas frigoríficas.
Aunque aún no sellaron el contrato, todo indica que se encamina hacia un cierre exitoso. “En la construcción observo un potencial muy grande, ya que la Argentina goza de una sofisticación que en el país vecino no se consigue. Hay espacio para avanzar en la internacionalización de este servicio”, destaca Elizondo.
En opinión de Enrique Avogadro, director de comercio exterior del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, “la ventaja es entrar por creatividad. Hay mucha timidez del empresario argentino por la magnitud del brasileño. Hay que usar las herramientas que ellos tienen, es decir, integrarse dentro de la cadena de valor que ofrecen. Asociarse, hacer pie con alguien que conozca mejor el mercado, y luego empezar a ofrecer los servicios, es la clave para ingresar y potenciar el negocio”.
“La cantidad de diseñadores y arquitectos audaces en relación a la población es mucho mayor aquí que en Brasil”, grafica Zilberstein.

Vinos finos
El titular de Conseil indica que, además del gran beneficio costo-calidad que ofrecen los varietales locales, Brasil no tiene una zona muy apta para el cultivo; no goza de las condiciones naturales que caracterizan a la Argentina, salvo en el sur del país.
“Para tener un vino comparable al nuestro deben invertir en mucha tecnología. Es por ello que las oportunidades en este sector son grandísimas”, destaca Zilberstein.

Diseño en indumentaria
Si bien el mercado paulista está regido por la moda europea, no es un nicho complicado para conquistar, ya que los diseñadores locales son cada vez más reconocidos a nivel latinoamericano.
“Existen más posibilidades en el sur de Brasil, por el clima y mayor afinidad cultural”, comenta De la Torre.
“La oportunidad es que San pablo se ha convertido en un polo de atracción mundial, pero la clave es adaptar la producción a lo que se oferta en Miami o Chile, ya que gustan de ese estilo”, aconseja Elizondo.

Alimentos
Si bien faltan desarrollar los primeros vínculos para una futura comercialización sostenida, el sector gourmet, como el de vinos, cosecha críticas cada vez más favorables.
Las fuentes consultadas coinciden en que el alimento brasileño “tiende a ser más desabrido”. De allí nace la posibilidad para el gourmet local. Food Concept, un reconocido consorcio exportador, proyecta para el año próximo un viaje al sur del país vecino para “comenzar a observar qué tipo de bienes pueden tener mayor demanda”.

Detalles culturales que condicionan el éxito o fracaso del negocio
Es sabido que el sur de Brasil ofrece las mayores oportunidades por la concentración del sector industrial; por la posibilidad de una ventaja logística y mayor afinidad cultural. Pero el último aspecto es el que determina, en muchas ocasiones, el éxito del negocio.
Históricamente, muchos contratos no se han llegado a firmar por desconocer ciertas particularidades importantes del brasilero a la hora de encarar un negocio. Es por ello que la Fundación Export.Ar elaboró un documento con detalles específicos que el empresario argentino debería conocer tan bien como la palma de su mano antes de iniciar el vínculo comercial. Se pueden destacar los siguientes ítems:

* El empresario brasileño prefiere no realizar los trámites de importación dada su complejidad, exigiendo muchas veces la entrega en planta una vez nacionalizado.
* La apertura de una sucursal importadora se configura como una opción interesante para evitar las barreras no arancelarias existentes.
* Preferencia de operar con el real.
* El primer encuentro de negocios se suele realizar sin compromisos de cerrar el contrato. Generalmente es importante establecer primero relaciones personales.
* Son muy comunes los almuerzos o comidas de negocios.
* El brasileño tarda, en general, en firmar cualquier acuerdo o convenio, pues dedica mucho tiempo a su estudio.
* Las negociaciones deben realizarse entre ejecutivos de igual jerarquía dentro de la firma.
* El empresario brasileño es poco propenso a cerrar compras con la modalidad “pago anticipado”. Suele inclinarse por el uso de cobro documentado (a vista o a plazo).
* Al importador le agrada recibir todas las informaciones técnicas y comerciales del producto, y el precio (incluso la posición arancelaria), ya que con esos datos podrá confeccionar una planilla de importación con los impuestos, tasas, costos de almacenaje, gastos portuarios, que facilitarán la decisión respecto a la compra.

23 novembro, 2009

Brasil sigue fabricando multinacionales y viene por más empresas argentinas

Con el real envalentonado frente al dólar, sigue de compras por la región y ya su avanzada preocupa a gobiernos vecinos. No sólo apunta a adquirir compañías, sino a hacerse de toda la cadena de valor en sectores clave. Qué firmas locales resultan atractivas y funcionales para su estrategia
Brasil sigue fabricando multinacionales y viene por más empresas argentinas

De la mano de una moneda en alza, y con respaldo asegurado, Brasil sigue ganando mercados y consolidando nuevas empresas y puestos de producción, tanto en territorio propio como en plazas extranjeras.

El tema vuelve a ser noticia tras los últimos movimientos realizados por el país vecino, que ya generaron el alerta en distintos gobiernos de la región.

Ropa, cemento, carne, bebidas, acero y bancos son los segmentos donde la avanzada del capital brasileño se hace sentir con más fuerza. A través de nombres como Camargo Correa, Itaú, InBev, o las alimenticias JBS y Marfrig, Brasil hoy consolida el proceso de multinacionalización iniciado a comienzos del año 2000.

La avanzada se muestra potenciada por una moneda que en estos últimos 4 meses se apreció casi un 20% frente al dólar. A esto hay que agregarle una mejora en la calificación obtenida esta semana por parte de Moody’s, que se sumó a la línea de Standard & Poor’s y Fitch en el otorgamiento del “Investment Grade”.

Ya en el ámbito de los negocios en concreto, Brasil anunció recientemente la fusión entre las cárnicas locales JBS y Bertin, que llevó al país vecino a ser el mayor procesador mundial de carnes bovinas.

Y también la adquisición de la estadounidense Pilgrim’s Pride por parte de la primera, que coloca a Brasil en el lote de los punteros globales en cuanto al procesamiento de carne de pollos.

Este movimiento –acorde con las políticas de crecimiento empresarial que ese país viene impulsando desde hace décadas– tuvo su espaldarazo la semana pasada con la compra interna de Seara por parte de Marfrig, que transformó a la nación limítrofe en el principal exportador de aves de corral de la región.

La solidez de capital, y una visión de negocios a largo plazo apuntalada desde lo estratégico, lo ha llevado a dominar varios sectores fundamentales de algunos de sus vecinos continentales.

Uruguay en alerta
En Uruguay ya hay suma preocupación, dado que las compañías brasileñas controlan en ese territorio a ocho de las veinte mayores exportadoras orientales. Y poseen a la principal arrocera, Saman, así como también una serie de frigoríficos que le aseguran el dominio del 30% de la faena local de ganado.

En esa dirección, seis de las diez plantas que más procesan carne en Uruguay están en manos de brasileños a través de Marfrig, Bertin-Friboi y Pulsa. Asimismo, el monopolio de la producción cervecera en ese país es de Ambev, una empresa brasileño-belga.

Como si esto fuese poco, Brasil tiene una posición de peso en el negocio del ladrillo a través de las constructoras Saceen y Método. Y también en el sector de curtiembres, donde cuenta con la mayoría accionaria de la única trasnacional en ese rubro: Zenda.

“La expansión de Marfrig, al comprar el 51% de las acciones de Zenda por u$s49,5 millones que se anunció el martes, es sólo un escalón más en la expansión y la incidencia que está teniendo Brasil en las economía uruguaya” publicó el jueves el diario El País de Uruguay. Además señaló que, en conversaciones privadas, integrantes del Gobierno encabezado por Tabaré Vázquez admiten su preocupación.

Nueva incursión en Argentina
Sin lugar a dudas, la Argentina aparece como el escenario donde Brasil mejor ha demostrado su capacidad económica y comercial. Para muestra, sólo hacen falta algunos nombres: Acindar, Quilmes, Quickfood (hamburguesas “Paty”), Alpargatas y Loma Negra son algunas marcas que hoy suenan en portugués.

Esta expansión en espacios clave de la economía local, lejos de terminar, es apenas un principio: diversos analistas y expertos consultados por iProfesional.com dan por sentado que la salida de la recesión originará una nueva ola de adquisiciones de compañías locales.

Y que el inicio de esta incursión está al caer: sucederá antes de 2010, y tendrá como principal objetivo el bloque de las empresas argentinas que generan materias primas. En otras palabras, las compañías que elaboran productos para los gigantes que ya están en manos brasileñas. Desde los emprendimientos familiares, que producen alimento balanceado, hasta los generadores de hilados para la industria textil.

Este comportamiento ya fue alertado, entre otros, por Ignacio De Mendiguren, presidente del Observatorio Pyme. “Los brasileños ya directamente compran porciones de mercado, no sólo empresas, para asegurarse así el control total de la cadena”, advirtió.

De Mendiguren hasta se permitió un ejemplo: “La actividad de la construcción es toda extranjera”, en referencia al control del cemento y del hierro que ostentan Camargo Correa y Arcelor Mittal.

La estrategia: comprar toda la cadena de valor
“Ya no importa que el producto sea brasileño, sino que el dueño de la empresa sí lo sea. Y eso lo permite Argentina, que como competidor no existe y tiene la tendencia de vender todas sus empresas”, aseguró a iProfesional.com el economista Tomás Bulat. Así se refirió:

Bulat anticipó los próximos objetivos del capital brasileño en la Argentina. “Desde empresas textiles hasta las que generan alimentos para el ganado, pasando por los que tienen campo o cultivan soja y los que generan insumos para cada industria”, identificó.

“Las compras estarán orientadas a la cadena de valor. Como lo hicieron con la carne: acá primero vinieron por los frigoríficos y ahora están yendo directamente por los derivados”, dijo.

“Lo que hace Brasil está dentro de una estrategia general que comenzó hace décadas con la sustitución de importaciones, siguió con la mejora del mercado interno, y luego dio paso a la exportación. Ahora estamos en otro momento: el de la compra masiva de empresas en otros países”, destacó Bulat.

Para el economista, la aplicación de esta receta en el caso argentino llega como consecuencia de experiencias fallidas vinculadas con el traslado de empresas brasileñas a este país. El entrevistado mencionó, a modo de ejemplo, a la cervecera Brahma, que inicialmente ingresó en la Argentina con planta propia.

El resultado: una dura derrota comercial a manos de Quilmes, líder absoluta del mercado. “A ese primer paso en falso, Brasil respondió de manera contundente: compró directamente la cervecería Quilmes. Con eso se aseguró la marca y la cuota de consumidores más alta. Bueno, eso es lo que está aplicando hoy en otros lugares”, explicó.

Lo expresado por Bulat también encontró eco en la visión de consultoras como Deloitte. Desde la firma, el analista Ezequiel Abisman reafirmó el inmediato interés de los brasileños por empresas proveedoras de materias primas.

“Es muy probable que apunten a las Pyme o por ahí más atrás en las cadenas de valor. Si es cemento, también es factible que se expandan en lo que hace a construcción y Real Estate. O si hablamos de bebidas, que se inclinen por comprar empresas que fabriquen envases”, expresó.

Abisman aseguró que “lo que se busca luego de la compra fuerte es asegurarse la materia prima y también la distribución”. “También el campo se volverá interesante. Hay que ver si, en ese caso, desembarcan de manera directa o a través de alianzas con grupos locales”, indicó.

Cuestión de valor
Uno de los argumentos a tener en cuenta, llegado el momento de desentrañar el accionar del capital brasileño, es el precio que ostentan hoy las compañías locales en relación con las del país vecino.

La diferencia entre las firmas que cotizan en Brasil y las argentinas se ubica posiblemente en sus máximos históricos.

Prueba de ello se da en el sistema bancario. Y, como ejemplo, cabe consignar la relación entre el Banco Itaú y el Grupo Financiero Galicia.

A mediados del año 2000, la capitalización bursátil de la entidad bancaria brasileña sumaba u$s9.500 millones, mientras que para ese mismo momento el valor del G.F.G. era de u$s1.900 millones.

Es así como, la relación de ambas capitalizaciones bursátiles era de 5 a 1. En la actualidad esa relación es nada menos que de más de 60 veces (u$s33.000 millones vs u$s540 millones).

Otro ejemplo se da en el sector siderúrgico, donde las empresas nacionales, según la Fundación Mediterránea, valían el doble que sus pares brasileñas en 1998. En la actualidad valen un tercio de aquellas.

El negocio es ahora
Jorge Castro, analista de mercados internacionales, expresó en cifras la envergadura de los capitales destinados a expandir el aparato brasileño.

“Las compañías brasileñas invirtieron fuera de Brasil u$s20.457 millones en 2008, un aumento de 190% con respecto al año anterior. Esto representa el 60% del total de la inversión extranjera directa (IED) de América latina”, dijo.

“En 1990 eran sólo seis que realizaban desembolsos en el exterior. Ahora son 877″, concluyó.

Por otra parte, Pablo Rojo, titular de Río Bravo Inversiones, ponderó la política comercial brasileña y, en simultáneo, criticó con dureza la posición argentina. “Las empresas de este país pierden valor por la cantidad de restricciones que pesan sobre los negocios”, comentó. Y agregó: “Pero esas restricciones un día se van a levantar. Y ahí las compañías recuperarán valor. Los brasileños saben que eso sucederá en algún momento: por eso mismo aprovechan y se apuran a comprar ahora”.

Para Rojo, Brasil logrará la meta de transformarse en la quinta economía del mundo en menos de una década. “Van dando pasos muy rápidos en lo que es la globalización. Mientras que acá, se están tomando decisiones que nos van a volver importadores de todo. Hasta de carne”, disparó.

Multis fuera de Brasil
Casi como un testimonio formal de un liderazgo comprobado de antemano, Brasil lidera las estadísticas en cuanto al origen de las 500 mayores empresas de América latina. Al menos, eso es lo que asegura una medición realizada recientemente por la revista Fortune.

Según la publicación, la parte alta del ranking aparece dominada por las tres grandes petroleras de la región que han estado en la cima en todas las ediciones de ese estudio: la mexicana Pemex, la brasileña Petrobras y la venezolana PDVSA.

Pero Brasil aparece siendo el país que más aporta al ranking en cuestión, con 212 empresas entre las más grandes. Dicho relevamiento arrojó, además, que entre las primeras 50 apenas figuran cuatro argentinas: Techint, Tenaris, YPF y Ternium.

A continuación, un gráfico que muestra los primeros puestos:

Antecedentes
Brasil se hizo fuerte este último tiempo adquiriendo marcas líderes en sectores claves de la economía local. A punto tal que la soja argentina ya tiene parte de ADN brasileño: Investimento em Participacoes compró, hace tiempo, un porcentaje de Los Grobo, una de las principales compañías agropecuarias del país.

Sin embargo, no sólo se limitó al “yuyito”. También venía dejando su sello en otros rubros claves como el siderúrgico, alimenticio, textil, cementero y bancario.

Acindar, Quilmes, Paty, Reebok, Alpargatas, Topper, Flecha, Pampero y Loma Negra son algunas de las tantas empresas y marcas que, como parte de una política de país sustentada en el largo plazo, ya dieron cuenta de esta avanzada brasileña. Pero también hay varias Pyme. Y todo indica que esta lista con el tiempo se irá haciendo más larga.

Mientras, la Argentina sigue presa de conflictos internos que vienen de larga data como lo es el del campo, aún sin resolver.

Patricio Eleisegui
Con la colaboración de Rubén Ramallo
© iProfesional.com

20 novembro, 2009

El uso de monedas locales en el comercio con Brasil registró un récord en la Argentina en octubre

El Banco Central informó que el Sistema de Pagos en Monedas Locales entre lka Argentina y Brasil marcó el mes pasado un récord de 185 operaciones por 152 millones de pesos y en trece meses acumuló 924 operaciones por 643 millones, informa el lunes Télam, la agencia nacional de noticias de la Argentina.

Del total de transacciones anuales, un 40 por ciento se hicieron por sumas inferiores a 100 mil pesos; otro 42 por ciento por cifras ubicadas entre 100 mil y medio millón; mientras sólo un 3 por ciento correspondió a montos superiores a cinco millones de pesos. Ese dato marca el predominio de las pymes, aunque la mayoría son brasileras, ya que el 90 por ciento de las operaciones correspondieron a exportaciones de ese país.

Según el diario Página/12, el sistema fue puesto en marcha el 3 de octubre de 2008 y permite comerciar entre exportadores e importadores argentinos y brasileños utilizando sus pesos y reales.
Puede ser utilizado en cualquier operación de plazo menos a 360 días y para realizar el cambio de las respectivas monedas existen 24 bancos argentinos y 22 brasileños.

Así la cantidad de entidades homologadas representa más del 80 por ciento del sistema financiero local. De la 397 empresas que participaron hasta ahora del sistema, 172 son argentinas y el 63 por ciento utilizó el sistema al menos más de una vez.

La entidad financiera estimó que el comercio en monedas locales entre Brasil y la Argentina tendrá un desarrollo más firme en la medida en que exportadores de ambos países dispongan de alternativas de prefinanciación en sus propias monedas, lo cual actualmente escasea, fundamentalmente en el caso argentino.

Otro factor que influirá positivamente es la ampliación de esta modalidad al conjunto de los países que integran el Mercosur. De hecho, durante la Cumbre de presidentes realizada en julio en Asunción se decidió avanzar en esa dirección.

20 novembro, 2009

Segundo round: ahora el Gobierno pelea contra el sector privado brasileño

Desde Cancillería consideraron “inaceptables” las críticas de los industriales del país vecino, que tildaron de “ridículas” las políticas argentinas de control de las importaciones. Desde la UIA apoyaron la gestión de Cristina Kirchner en Brasilia y exigieron seguir defendiendo la industria nacional

Tras la reunión que mantuvo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con su par brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, que tuvo como objetivo de lograr una solución al creciente conflicto comercial por la escalada proteccionista entre ambos países –pero que dejó sabor a muy poco-, la Cancillería argentina salió con los tapones de punta contra los empresarios brasileños, que manifestaron su descontento por la política anti importaciones.

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, dijo este jueves que son “inaceptables” e “inadmisibles” las críticas de industriales brasileños de San Pablo al acuerdo entre la Argentina y Brasil, al que calificó de “avance importante”.

El funcionario salió a defender el mecanismo de licencias automáticas y el acuerdo que los presidentes Cristina Kirchner y Lula Da Silva firmaron este miércoles en Brasilia para intentar superar las controversias comerciales entre ambos países.

A través de este acuerdo, la Argentina se comprometió a acelerar la aprobación de las licencias no automáticas y que las mismas no superen los 60 días –en el último año, según importadores argentinos, hubo demoras de más de 300 días-. Como contrapartida, Brasil se comprometió a dar un preaviso ante la aplicación de nuevas licencias pero desestimaron la posibilidad de fijar un plazo de 21 días. De este modo, la Cancillería argentina sufrió un pequeño revés, dado que la semana pasada, funcionarios de ese ministerio salieron a difundir la noticia de que el gobierno del país vecino habían aceptado estas tres semanas de plazo antes de cambiar las reglas de juego en la importación de un producto.

Si bien fue la Argentina quien tuvo que ceder, los empresarios brasileños –que perdieron la paciencia- exigían soluciones más de fondo, dado que no creen en que el sistema de licencias se flexibilice, considerando que este compromiso ya había sido asumido meses atrás y nunca se cumplió.

En este contexto, el presidente de la Federación de Industrias de San Pablo (FIESP), calificó de “rídiculas” las medidas económicas de Argentina.

Skaf señaló además que los controles de precios y licencias no autom ticas decididas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, constituyen “distorsiones graves” en el comercio entre los dos países.

Como contrapartida, en una conferencia de prensa, Chiaradía expresó que “hay algunos en San Pablo que hablan por sus bolsillos y no les importan las normas”.

Chiaradía destacó que el acuerdo “va a garantizar que no haya sorpresas en la aplicación de las licencias” y que “no habrá camiones varados por la utilización imprevista de ese mecanismo”,

Agregó que “el tránsito se está regularizando y hay una actitud del gobierno de Brasil de que haya una liberación de los embarques, y efectivamente esto se ha regularizado y lo ha comenzado a cumplir”.

En rueda de prensa, Chiaradía dijo que los documentos conjuntos firmados por los dos jefes de Estado marcan “avances importantes” en la relación bilateral y que tal vez no sea un acuerdo perfecto, pero es un acuerdo, con compromiso muy importantes”.

El funcionario negó las declaraciones del empresario brasileño, quien denunció demoras de 180 días en el ingreso de importaciones a Brasil.

“Ha habido expresiones de un señor que representa a una organización en San Pablo, de que ha habido demoras de 180 días y eso no es cierto, sólo habido cuatro o cinco casos puntuales pero no una situación generalizada que abarque a todas las importaciones”, señaló Chiaradía, en rueda de prensa.

Consideró que si se disminuyen las demoras en el otorgamiento de las licencias “y ese es el compromiso, podemos llegar a tener un comportamiento (del comercio exterior) más razonable”.

Paralelamente, señaló enfáticamente que con la aplicación de licencias no automáticas “no hay desvíos de comercio exterior” al alentar la importación de otros países.

“No hay desvío de comercio, puede haber cuestiones vinculadas al tipo de cambio, que incide como el hecho de que la moneda china está pegada al dólar, el real se a desvalorizado y esto incide en el comercio, pero no por el huso de las licencias”, explicó el funcionario.

“Hay una serie de factores, no vinculadas a las licencias que hacen que tenga impacto en el flujo de comercio, vamos a trabajar conjuntamente para que no haya desvío de comercio, pero si lo hay por otros causas, mal puede uno reclamar, sino fijarse en su propia política cambiaria y no adjudicarle a las licencias los problemas de comercio exterior”, señaló Chiaradía.

Finalmente, el funcionario resaltó que “ambos países se comprometieron en distintos puntos del acuerdo a no exigir visado consular en la comercialización de algunos productos y en la entrada en vigencia del Protocolo de Compras Gubernamentales del Mercosur, según la agencia NA.

La UIA, a favor
En este contexto, la Unión Industrial Argentina(UIA) respaldó los términos del encuentro entre los mandatarios.

“El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, expresó su respaldo a la posición adoptada por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, en defensa de la industria nacional, durante la reunión mantenida con el presidente de Brasil”, sostiene el comunicado.

Según DyN, el texto señala que “antes de viajar a Lisboa, donde representará al empresariado argentino en reuniones iberoamericanas, Méndez reafirmó su apoyo a la búsqueda de soluciones integrales compatibles con el Acuerdo de Asunción para procurar un intercambio bilateral que tienda al equilibrio, de modo de ir superando el acentuado déficit que hoy se registra en detrimento de la industria argentina”.

“El encuentro cada 45 días entre ambos presidentes tiene el potencial de ser la vía efectiva que posibilite acuerdos para superar las diferencias entre nuestros dos países en materia comercial y abra caminos más productivos en materia de inversiones, comercio y capacidad de competencia en los mercados mundiales, uniendo esfuerzos, conocimientos y ventajas que bien podríamos potenciar en conjunto”, sostuvo el titular de la UIA.

Boudou, optimista
El titular del Palacio de Hacienda expresó su satisfacción por la reciente cumbre e informó sobre la puesta en marcha de reuniones periódicas de ministros para fortalecer la relación.

“Ayer volvimos de Brasil muy contentos por la reunión que mantuvimos, pero hoy nos enteramos que -según los diarios- fue malísima”, ironizó Boudou en diálogo con Télam.

“Brasil es el primer socio comercial que tiene Argentina. Tenemos un intercambio comercial de 30 mil millones de dólares, que sufrió una caída importante pero ambos países hacen un gran esfuerzo por sostener e incrementar”, afirmó Boudou.

Dijo que en una relación comercial tan significativa “siempre hay fricciones, que son lógicas, como las de ahora sobre los alimentos perecederos”.

“Hay tensiones regionales e intervienen las improntas de los gobernadores, como es lógico. Pero lo importante es defender la relación bilateral como lo hacemos”, añadió.

Luego destacó que la reunión de Brasilia logró destrabar este conflicto sectorial y que “lo más importante fue que la Presidenta y Lula acordaron reuniones bilaterales cada 45 días entre los ministros de Industria, Economía y de Relaciones Exteriores”.

Boudou anticipó que la primera será el 15 de enero, y sostuvo que en ese ámbito “se trabajará para no permitir que escalen los problemas que surgen en el intercambio comercial”.

“Estamos muy contentos con esta propuesta, que defiende la relación global, por sobre los problemas”, aclaró el ministro.

Referido al tema de las restricciones, explicó que “hay que impedir que el árbol nos tape el bosque. Este problema de ahora involucra sólo al 6% del volumen total de intercambio”.

Boudou también destacó que se produjeron avances en la estrategia global del intercambio y la instrumentación del comercio bilateral en moneda local: “la idea es no usar el dólar en nuestro comercio, algo que está muy avanzado en el trabajo entre bancos centrales y el Banco de la Nación”, señaló.

De igual manera recalcó avances en el “tratado de involucramiento mutuo entre regímenes impositivos para aumentar el volumen de comercio y el de inversiones.