26 fevereiro, 2010

Milagro argentino: empresas de Brasil llegan al país para realizar inversiones forzadas

Havaianas, Vulcabras y Penalty, son algunas de las tantas marcas que, al no poder sortear la alta muralla impuesta por el Gobierno para ingresar sus productos, optaron por instalarse en la Argentina. Los rubros son variados y abarcan desde ojotas y cocinas hasta baterías para autos. Los casos.

Cuando un contenedor tarda más de 270 días en poder ingresar a un país, el fabricante de esos productos que permanecen varados en un puerto, indefectiblemente debe replantear su estrategia de negocios.

Eso es lo que sucedió con un amplio abanico de compañías brasileñas, en su mayoría grandes, que al encontrarse durante el último año y medio con fuertes dificultades cada vez que intentaban exportar hacia la Argentina, redefinieron su estrategia para que su marca no pierda posiciones.

No es para menos, desde que estalló la crisis internacional, allá por el tercer trimestre de 2008, el Ministerio de Industria, junto con la Aduana, desplegaron una gran maquinaria de medidas restrictivas para sostener el empleo y los niveles de producción a toda costa.

Según la cartera que dirige la ministra Débora Giorgi, desde aquél entonces, el Gobierno logró salvar más de medio millón de puestos de trabajo. El costo de estas medidas las pagó principalmente Brasil, el mayor socio comercial, que debió sufrir trabas de todo tipo en casi 800 productos que exporta a la Argentina.

En parte gracias a este “combo proteccionista” –al que hay que sumar la caída del consumo y la producción-, las importaciones provenientes de ese país se desplomaron un 33% en 2009, un punto por encima del valor global.

Más allá de las protestas formales de la administración de Luis Inácio Lula da Silva, y de una crisis comercial que incluyó represalias por parte del gigante regional, lo cierto es que las empresas de capitales brasileños o multinacionales, cuya operatoria regional estaba centralizada en el país vecino, comenzaron a verse “obligados” o a levantar una empresa de cero o a incrementar los niveles de inversión y producción en la Argentina con el objetivo de que su marca no desaparezca del mercado.

En diálogo con iProfesional.com, Mauricio Claverí, economista de Abeceb.com, destacó que “el Gobierno está buscando un equilibrio entre la producción nacional y los niveles de importación, básicamente en los llamados sectores sensibles”, es decir, rubros como calzado, textil, electrodomésticos grandes y pequeños y autopartes, entre otros.

“Es evidente que las medidas que se tomaron tuvieron como objetivo lograr mayores inversiones por parte de las empresas extranjeras, principalmente las brasileñas, que al ver que tenían serios problemas para abastecer el mercado argentino con sus productos, tuvieron que buscar otra manera y esa fue, justamente, producirlos localmente”, explicó.

Por su parte, Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional y experto en el mercado brasileño, coincidió en que “está claro que para todas las empresas de estos sectores tener un pie en la Argentina es importante. Y las restricciones, que son un fenómeno que llegaron para quedarse, evidentemente empujaron muchísimo estas decisiones de inversión”.

En la misma línea, Pablo Rojo, director de Río Bravo Inversiones, afirmó que “hay varias causas que llevan a que los brasileños inviertan en la Argentina. Primero influye que el activo local es mucho más barato, después hay variables que juegan a favor, como las restricciones que los impulsan a hacer negocios en el país para no perder mercado”.

Cuando exportar a la Argentina no es negocio
Uno de los sectores donde más claramente se ve este fenómeno es en el del calzado.

De hecho, en un artículo del diario brasileño Valor Económico destacaron que “cuando el Gobierno de la presidenta Cristina Kirchner frenó la liberación de las licencias para importar calzados, quien estaba en la Argentina resolvió aumentar la producción. En el período más problemático, las licencias llegaron a demorar hasta 270 días, cuando el plazo fijado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) es de 60 días”.

En diálogo con iProfesional.com, Horacio Moschetto, secretario de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), aseguró que “el año pasado llegamos a los 95 millones de pares y nos ubicamos en el puesto 13 entre los mayores productores mundiales. Este año estamos convencidos de que vamos a sobrepasar los 100 millones y pasaríamos a estar entre los 10 primeros”.

Claro que esto se logró con una “pequeña mano” del capital brasileño, cuyas empresas en Brasil producen la friolera de 750 millones de pares.

El presidente de la CIC, Alberto Sellaro, aseguró que para que avance el proceso de industrialización fue clave “la aplicación de licencias no automáticas por parte del Gobierno”, que “han protegido la producción y frenado las importaciones”, que, vale destacar, en 2009 se desplomaron un 22 por ciento.

En este contexto, dos grandes empresas brasileñas, al ver que traer productos terminados de su país era una odisea, comenzaron a ampliar las líneas de producción.

En efecto: marcas como Penalty, Olympikus, Havaianas e Ipanema, que antes eran sólo exportadoras en su Brasil natal, expandieron fuerte su producción en la Argentina.

Según Valor, Penalty cuadruplicó su facturación en la Argentina en seis años y en 2009 alcanzó los 48 millones de pesos. Para 2010 proyectan alcanzar los $70 millones y alcanzar una producción de 900.000 pares, un 70% más que el año pasado.

Cabe destacar que, hace apenas un año, 9 de cada 10 calzados que comercializaba esa empresa eran de origen brasileño.

“Las licencias no automáticas reconfiguraron el mercado argentino del calzado”, disparó Alexandre Estéfano, director internacional de Penalty.

También se destaca el caso de Vulcabras, que en la Argentina fabrica calzados bajo la línea Olympikus y Reebok. La compañía, instalada desde hace años en el país, decidió apostar fuerte hace cuatro meses con una inversión de más de 8 millones de dólares para aumentar la producción de su planta de Coronel Suárez.

Cabe destacar que en 2008, siete de cada diez pares que vendía eran importados. Este año, los directivos brasileños buscan cambiar totalmente la proporción y que el 70% tenga sello “made in Argentina”.

Para Moschetto, las inversiones de empresas brasileñas podrán ampliarse, especialmente considerando que está plenamente operativo el acuerdo de autolimitación que firmó la cámara argentina con la brasileña.

A través del mismo, los empresarios del país vecino no podrán exportar a la Argentina más de 15 millones de pares anuales de aquí hasta junio de 2012, año en que el cupo volverá a revisarse.

“El cumplimiento del acuerdo es perfecto, de hecho no sólo acordamos el flujo anual, también tenemos acordado lo que entra cada mes”, destacó el directivo a este medio, para dejar en claro que no se dejará pasar un solo par de más a la Argentina.

Havaianas, made in Argentina
Un párrafo aparte merece el “affaire” generado alrededor de este producto. Así como el bife es sinónimo de la Argentina, estas ojotas bien podrían ser uno de los símbolos de la cultura del país vecino.

A fines del año pasado, para enfrentar la temporada verano 2010, la compañía Alpargatas, controlada por la brasileña Camargo Correa, había solicitado licencias no automáticas para ingresar al país 7 millones de pares. Sin embargo, las solicitudes de licencias de ese faraónico pedido, quedaron “durmiendo” en los despachos oficiales.

Concientes de esto, recientemente la compañía anunció que las tradicionales havaianas, patrimonio brasileño comercializado en más de 70 mercados en todo el mundo, pronto tendrán su versión argentina.

En artefactos para el hogar, la alegría no es brasileña
Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo del sector calzado. Por el contrario, abarca a los más variados rurbros, como puede ser el de las cocinas.

En diálogo con iProfesional.com, Hugo Ganim, presidente de la Cámara de Fabricantes de Artefactos de Gas (Cafagas), aseguró que en 2009 en el país se fabricaron unas 570 mil unidades, igualando el récord de 2007, gracias a que “reemplazamos unas 120.000 que antes venían importadas”.

“Están desapareciendo las cocinas que llegaban de Brasil”, festejó el directivo de la cámara que agrupa a unas 30 empresas –entre las que se encuentran Orbis, Longvie, Gafa, Escorial, Domecq, Universal, Volcán y Patrick- y ocupan a unas 5.000 personas de manera directa.

Ganim atribuyó este boom industrial del sector a que “el Gobierno controló y frenó el ingreso de cocinas del país vecino con licencias no automáticas y valores criterio”.

Lo más interesante de esto es que, según el propio directivo, con todas estas trabas mediante, “las empresas multinacionales que antes nos llenaban de cocinas fabricadas en Brasil, ahora hicieron acuerdos con fabricantes argentinos para producir localmente y que su marca no desaparezca del mercado”.

Así, “las unidades que se venden mantienen la marca pero no están fabricadas en el país vecino, como pasaba antes. Es lógico, son hombres de negocio: lo que les interesa ahora es que su marca no se esfume del mercado y para ello salieron a tejer acuerdos con fabricantes locales. Esto demuestra que el control de las fronteras alienta la industria argentina”, destacó.

Poniendo primera
Otro de los sectores donde el cerrojo alienta la radicación de empresas es en el de la industria automotriz, más precisamente en el negocio de las baterías.

Cabe destacar que es un rubro complejo, considerando que en 2009 los empresarios argentinos impusieron cupos en baterías provenientes del país vecino.

El convenio contempla un tope de 850.000 baterías brasileñas, un nivel tan bajo que, meses antes de que culminara el año pasado, ya se había alcanzado la cuota.

En este contexto, la empresa brasileña Moura decidió invertir u$s30 millones y producir localmente.

Según anunciaron sus directivos, prevé llegar a fabricar 400.000 unidades para el segundo año hasta alcanzar, a los cinco años, un total de 1.000.000 de unidades anuales.

De este modo, Baterías Moura -proveedora de componentes originales de fábricas automotrices como Fiat, Ford, Iveco, Volkswagen, Renault, Nissan y Mercedes Benz- se despedirá del negocio de exportación hacia la Argentina, que representaba unas 360.000 unidades por año y una facturación en el país de 20 millones de pesos.

Conciente de que ganó una importante batalla, Giorgi aplaudió la decisión al asegurar que se trata de “un ejemplo de la idea que se trabajó en el último encuentro con las autoridades brasileñas, de encaminarnos a una integración productiva entre ambos países”.

El secretario de Industria, Eduardo Bianchi, también se plegó al señalar recientemente que la integración “no pasa porque la empresa de un país le venda a otro sino que se debe apuntar a la complementación y la asociación de las empresas. Hablamos de una integración horizontal, entre sectores de ambos países que hoy compiten, para complementarse y mejorar sus potencialidades”.

¿Una medida positiva?
En este contexto cabe preguntarse cuán viable es este esquema para apuntalar la actividad económica y evitar la pérdida de puestos de trabajo.

Para Ochoa, hay pocos elementos negativos en este tipo de recursos: “Este resultado que observamos es bueno para el país, considerando que tiene una clara falta de inversiones”.

“Si las empresas nacionales no realizan fuertes inyecciones de capital, es bueno que vengan empresas de Brasil a instalarse. Más, considerando que hoy padecemos una falta de diversificación de la matriz productiva y el grueso de las exportaciones está explicado por soja”, agregó.

Además, el experto destacó que “es hora de que la integración productiva sea un proceso que parta desde Brasil hacia la Argentina, porque en los noventa sufrimos una fuerte salida de empresas que se instalaron en ese país y así fue como se perdió gran parte de la estructura productiva”.

Sin embargo, para Claverí, esta estrategia tiene varias contras.

Primero genera muchas tensiones a nivel oficial y a nivel privado, básicamente porque a los empresarios no les gusta que los gobiernos tomen decisiones por ellos”, destacó el experto.

Además, señaló que al ser inversiones, en parte, inducidas, “ante el primer cambio a nivel político o económico, muchas de estas empresas pueden volver a modificar sus planes” y despedirse de la Argentina.

Sin embargo, lo que más preocupa al experto pasa por el impacto en el bolsillo: “Esto tiene un claro efecto negativo en los consumidores. Al disminuir la oferta y los modelos disponibles, esto sin dudas pega en los precios”.

fonte: iprofisiona.com

24 fevereiro, 2010

Seminário SML - Sistema de Pagamento em Moedas Locais‏

Prezado(a) Senhor(a),

Em 10 de Março de 2009, o Banco do Brasil promoverá o treinamento em SML ?
Seminário de Sistema de Pagamentos em Moedas Locais na cidade de Curitiba.

Com a publicação da Resolução BACEN nº 3608, em 11/09/08, que dispõe sobre
o Sistema de Pagamentos em Moedas Locais (SML) no âmbito do convênio
bilateral firmado entre Brasil e Argentina, torna-se necessário e oportuno
o conhecimento da nova sistemática de pagamentos pelas vantagens que ela
apresenta para todos os agentes do comércio exterior, em termos de
AGILIDADE, SIMPLICIDADE e CUSTO.

Encaminhamos em anexo Programação do curso e Ficha de Inscrição.

(See attached file: Ficha de Inscrição.doc)(See attached file: SML.pdf)

Efetue sua inscrição encaminhando a ficha em anexo preenchida para o e-mail
age1628@bb.com.br

Maiores informações 3321-2382.

Atenciosamente,
GECEX Curitiba - Banco do Brasil
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22 fevereiro, 2010

Argentina y Brasil dejan por un rato las disputas y hablan de integración.

Funcionarios buscan avanzar en planes de asociatividad. Definieron una agenda de plazo inmediato, para sectores sensibles y otra para sectores estratégicos.

Funcionarios de las áreas industriales de la Argentina y Brasil, junto a representantes de los principales bancos públicos de ambos países, se reunieron ayer en la sede de la Secretaría de Industria y establecieron una agenda de trabajo para avanzar en la expansión de la integración productiva bilateral.

La jornada continúa este viernes, y allí se determinará en qué sectores se van a focalizar, en una primera etapa, las estrategias específicas. El jueves se definieron dos grandes grupos: los sensibles, para el plazo inmediato, y los sectores estratégicos para una integración sostenida en el tiempo.

El Secretario de Industria, Comercio y Pyme de la Nación, Eduardo Bianchi, destacó que “hay un trabajo concreto y decidido, con una agenda positiva de ambos gobiernos, que permitirá transformar algunas tensiones comerciales en integración productiva”.

Los funcionarios presentes hicieron un exhaustivo análisis de las oportunidades de negocios y de las diferentes herramientas que ofrecen los estados nacionales y los organismos públicos de financiamiento en pos del objetivo común planteado.

La reunión, que continúa hoy –y se repetirá dentro de 30 días-, estuvo encabezada por Eduardo Bianchi y el secretario de Comercio Exterior de Brasil, Welber Barral, junto a directivos del Banco de la Nación Argentina (BNA), del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), del Banco de Brasil y del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), también del vecino país.

Durante la misma se evaluaron las iniciativas de integración productiva puestas en marcha por el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), institución destinada, entre otras cosas, a financiar programas que fortalecen los procesos de integración.

Bianchi indicó que “la integración política de las diferentes naciones del Mercosur fue bien capitalizada por las grandes empresas, y ahora desde los Estados Nacionales debemos alentar la integración de las Pyme. Para eso –explicó- debemos identificar oportunidades concretas de negocios para las pequeñas y medianas empresas de ambos países”.

El funcionario resaltó que “es fundamental el acompañamiento del sector financiero público, y por eso es relevante la presencia de representantes de la banca pública de Argentina y Brasil”.

Bianchi señaló que la integración “no pasa porque la empresa de un país le venda a otro sino que se debe apuntar a la complementación y la asociación de las empresas. Hablamos de una integración horizontal, entre sectores de ambos países que hoy compiten, para complementarse y mejorar sus potencialidades”.

El encuentro, que concluirá este viernes, es resultado de lo acordado entre la ministra de Industria y Turismo de Argentina, Débora Giorgi, y el ministro de Industria de Brasil, Miguel Jorge, en la última ministerial entre esos países. Allí, ambos ministros coincidieron en la necesidad de acelerar y profundizar el trabajo conjunto para desarrollar una “real integración productiva”.

En la última cumbre ministerial realizada en Buenos Aires el pasado 5 de febrero, el vicepresidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES), Armando Mariante, anunció que esa entidad aportará asistencia financiera a las empresas brasileñas que decidan radicarse en la Argentina y también a las argentinas que se instalen en Brasil.

Junto al secretario Eduardo Bianchi participaron los subsecretarios de Política y Gestión Comercial, Eduardo Faingerch; y de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo Regional, Horacio Roura.

Además estuvieron presentes el Coordinador Nacional del Grupo de Integración Productiva (del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto), Hugo Varsky; el Director de la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, Javier Rando; representantes del Banco de la Nación Argentina (BNA) y el titular del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Mauro Alem.

Por su parte, acompañaron al secretario brasileño Walter Barral, el Presidente de la Agencia Brasileña de Desarrollo Industrial (ABDI) y Coordinador por Brasil del Grupo de Integración Productiva, Reginaldo Arcuri, y Bruno Bath, del Ministerio de Relaciones Exteriores.

fonte:iprofissional.com

18 fevereiro, 2010

El Gobierno buscará descomprimir aún más la crisis comercial con Brasil

Este jueves, los secretarios de Industria de ambos países analizarán los distintos sectores industriales que tengan posibilidad de complementarse e integrarse en una cadena de valor regional. Aseguran que, en este encuentro, no se analizará la situación de licencias de importación

El Secretario de Industria, Comercio y Pyme de la Nación, Eduardo Bianchi, recibirá este jueves a partir de las 15.30, a la delegación brasileña encabezada por el Secretario de Comercio Exterior del vecino país, Welber Barral.

Las reuniones, que se realizarán entre hoy y el viernes en la Secretaría de Industria, son el resultado de lo acordado entre la Ministra de Industria y Turismo de Argentina, Débora Giorgi, y el Ministro de Industria de Brasil, Miguel Jorge, en la última ministerial entre esos países.

En este encuentro, ambos ministros coincidieron en la necesidad de acelerar y profundizar el trabajo conjunto para desarrollar una “real integración productiva”.

Las tareas a encarar en la reunión bilateral se concentrarán en el análisis de sectores industriales de ambos países que tengan posibilidad de complementarse e integrarse en una cadena de valor regional.

La definición de una metodología de trabajo con estos sectores de interés de cada país es una de las cuestiones centrales del encuentro, y un aspecto fundamental será la disponibilidad de financiamiento. Para ello, los organismos financieros estatales argentinos y brasileños participarán y presentarán los programas existentes y los fondos que podrían ponerse a disposición con estos fines.

De hecho, en la última cumbre ministerial realizada en Buenos Aires el pasado 5 de febrero, el vicepresidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES), Armando Mariante, anunció que esa entidad aportará asistencia financiera a las empresas brasileñas que decidan radicarse en la Argentina y también a las argentinas que se instalen en Brasil.

El encuentro no tiene por objetivo ocuparse de la situación de licencias de importación ni cuestiones comerciales. Estas son parte de la agenda de la comisión de monitoreo del comercio bilateral que se reúne periódicamente para analizar el estado de las relaciones comerciales y los eventuales problemas que se enfrentan en ese contexto.

Participarán junto al Secretario Bianchi, los subsecretarios de Política y Gestión Comercial, Eduardo Faingerch; de Industria, Osvaldo Alonso; y de la Pequeña y Mediana Empresa, Horacio Roura.

Además estarán presentes, el Coordinador Nacional del Grupo de Integración Productiva (del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto), Hugo Varsky, el Director de la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, Javier Rando; representantes del Banco de la Nación Argentina (BNA) y del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).

Por su parte, acompañarán al Secretario Barral, el Presidente de la Agencia Brasilera de Desarrollo Industrial (ABDI) y Coordinador por Brasil del Grupo de Integración Productiva, Reginaldo Arcuri y Bruno Bath, del Ministerio de Relaciones Exteriores. Además participarán representantes del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), del Banco de Brasil y de la Cámara de Comercio Exterior (CAMEX).

17 fevereiro, 2010

Argentina y Brasil buscan avanzar en la demorada integración productiva

El jueves próximo habrá reuniones entre funcionarios de ambos países. Desde Industria indicaron que un ejemplo se da en el caso de la madera

Funcionarios argentinos y brasileños comenzarán a trabajar entre el jueves y viernes próximo en el proceso de integración productiva, en el marco de la primera reunión de integración que se realizará en la Secretaría de Industria local.
Encabezarán el encuentro el secretario argentino del área, Eduardo Bianchi, y el secretario de Comercio Exterior de Brasil, Welber Barral, confirmaron a Télam voceros oficiales.

La reunión fue acordada el viernes pasado entre la ministra de Industria de Argentina, Débora Giorgi, y su par brasileño, Miguel Jorge, en el encuentro triministerial que se desarrolló en la Cancillería, encabezado por el canciller Jorge Taiana.

“Estos días se están delineando los sectores que tanto Brasil como la Argentina llevarán a la mesa de la primera reunión, para poder empezar con el proceso de integración en las diferentes cadenas de valor”, dijeron las fuentes oficiales.

Giorgi había anticipado en la conferencia del viernes pasado la “voluntad” de reunirse más asiduamente entre las partes, con el espíritu enmarcado en la decisión de los presidentes Cristina Fernández de Kirchner e Ignacio Lula da Silva, adoptada en noviembre del año pasado.

Desde la Secretaría de Industria indicaron que un ejemplo de integración productiva se da en el caso de la madera, donde se analiza la posibilidad de trabajar en forma mancomunada entre empresas de Misiones, Brasil y Paraguay, tratando de conformar una canasta de productos.

También se citó el ejemplo de la empresa brasileña Mouras, que días atrás anunció que abrirá una planta de baterías en el país, para lo cual invertirá una suma de 30 millones de dólares.

Ese es un claro ejemplo de integración productiva, y es el primer paso“, destacaron las fuentes.


17 fevereiro, 2010

Sojización: el lado oscuro de un negocio que lastima el bolsillo de los argentinos

La carne que usted consume, la ropa que compra e incluso los lácteos, entre otros productos, fueron fagocitados por el “yuyito”. Y, lo que es peor, el problema tiende a agravarse con el tiempo. En este informe, la radiografía de una dura realidad que toca a toda la sociedad muy de cerca

La soja y los productores que dependen de ella, este año están de festejo. No sólo porque esperan para esta campaña una producción que alcanzará un nuevo récord histórico, sino que este cultivo se encamina a cumplir 60 años desde que comenzó a diseminarse con fuerza a lo largo y ancho del país.


En efecto, si bien para parte de la sociedad argentina es un alimento relativamente nuevo, los primeros ensayos con el “yuyito” en la Argentina datan de fines del siglo XIX. Pero fue a partir de la década del ´60 cuando, con el comienzo de la experimentación genética, se convirtió en un cultivo viable.

Y su crecimiento fue explosivo: en 1961 por primera vez la soja rompió el techo de las 10.000 toneladas, en 1989 superó las 10 millones y hoy ruralistas y pooles de siembra esperan traspasar las 52 millones, un nivel sin precedentes.

En ese largo camino que recorrió el poroto, mucha agua corrió bajo el puente para el país. Y la soja no fue la excepción: pasó de ser un cultivo exótico procedente de China a, nada más ni nada menos que el salvavidas para hacer frente al agujero fiscal durante las últimas dos administraciones.

Sin embargo, así como su fuerte expansión en la Argentina le dio argumentos para convertirse en la gran “vedette” del agro, también pasó a ser duramente castigada en la era Kirchner, ya que continuamente se señaló al efecto de la “sojización” como el factor responsable de la caída en los niveles de producción de alimentos 100% estratégicos y claves para la mesa de los argentinos, como la carne, el trigo y la leche. E incluso, hasta hizo retroceder al cultivo de algodón, insumo fundamental para la industria textil.

Y así fue como la soja pasó a ser, al menos en los discursos oficiales, la enemiga pública número 1 a la hora de explicar el fenómeno inflacionario que tanto golpea los bolsillos de los consumidores, considerando que las distintas consultoras locales ya le pusieron un piso del 20% para 2010.

En efecto, a la hora de explicar la explosiva suba de precios de los alimentos que tuvo lugar el último mes, como fue el caso de la carne o los lácteos, desde distintos ministerios y hasta desde el propio Poder Ejecutivo, se le apuntó a los productores que se volcaron a la soja para aumentar su rentabilidad, cuya producción en un 95% se destina al exterior, en detrimento de otras commodities cuya relación es totalmente inversa.

La “sojización”, ¿causa o consecuencia?
En diálogo con iProfesional.com, Pablo Adreani experto en agronegocios y director de la consultora Agripac, sostuvo que “No nos podemos sorprender que falten vacas o no crezca la industria lechera, porque las políticas produjeron rentabilidad negativa en estos negocios y generaron que miles de productores liquidaran sus stocks”.

“Si a los productores les ponen trabas para producir carne, leche y trigo, es muy simple, se pasan a la soja, que desde hace años tiene una demanda firme de China y una rentabilidad espectacular”, recalcó el experto.

Llevar a la práctica este anterior razonamiento es básico: basta ver qué sucedió con la distribución de las hectáreas según el tipo de actividad para entender cómo en la Argentina avanza indefectiblemente el fenómeno del monocultivo:

  • En el año 2000, la ganadería ocupaba el 75% de la superficie productiva del país (68 millones de hectáreas) considerando solamente los cuatro cultivos principales.
  • Diez años después, la actividad perdió 20% de esa superficie y ahora sólo ocupa 54 millones de hectáreas.
  • ¿Qué sucedió con ese faltante? ¿Se esfumó? No. En gran parte, fue destinado a la soja, dado que en apenas diez campañas la superficie cultivada con el “yuyito” se duplicó.
  • Lo dramático es que el resto de los granos no paró de perder terreno: el trigo, el girasol y el maíz ocupan hoy entre un 30% y un 60% menos de superficie que en el año 2000.

  • Así es como, según proyecciones de la consultora especializada Agritrend, el 70% de lo que producirá la Argentina será soja, que explicará el 90% de los dólares que ingresen en concepto de retenciones al agro.
  • ¿Y qué pasó con la carne? En 2009, la cantidad de cabezas de ganado fue similar al nivel de hace 50 años, es decir, 51 millones, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). El problema es que, en ese entonces, el país tenía apenas 20 millones de habitantes, la mitad del nivel actual.

  • Además, este número implica que hoy en la Argentina hay 4 millones de animales menos que en 2007. Según Adreani, “mientras que nosotros perdimos stock, en los últimos años Brasil sumó a sus existencias más de 20 millones de cabezas”.
  • En diálogo con iProfesional.com Miguel Schiariti, titular de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA), alertó que como se desplomó el stock y con la mejora del clima, hoy muchos productores prefieren retener cabezas y así la producción de carne, según proyecciones tentativas, no superaría las 2,5 millones de toneladas, es decir, habrá en las góndolas 600 millones de kilos menos que el año pasado.
  • Esto derivará, según el experto, en más aumentos de precios y una fuerte caída del consumo, cercana a 15 kilos per cápita, tal como se puede observar en el siguiente gráfico:

Duelo de titanes: proteína vegetal versus animal
“Gracias a la revolución que implicó la siembra directa, las tierras débiles que antes sólo podían utilizarse para ganadería, hoy están volcadas a la soja. Hay un claro ejemplo: hace diez años, todo el corredor hacia la costa Atlántica y zonas como Chascomús, Conesa y General Madariaga, estaban cubiertas por animales porque era imposible sembrar. Hoy casi todo es soja. Así, muchos de los productores que no se reconvirtieron, debieron cerrar sus establecimientos”, explicó Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional.

A esto, César Gagliardo, presidente de la corredora de granos Artegran, agregó que “una producción sojera requiere unos 6 meses de espera, versus un proceso productivo de una vaca, que entre que se gesta y se convierte en novillo, necesita más de tres años”.

Desde Abeceb.com destacaron que “la apremiante situación llevó a que en los últimos años se faene una importante cantidad de hembras, poniendo en riesgo la reproducción bovina a mediano plazo. Ante las dificultades del sector, muchos optaron por liberar los campos para volcarse hacia actividades más rentables, como la producción de soja”.

En este contexto, Pedro Peretti, titular de la Comisión de Ganadería de la Federación Agraria, se quejó de que “como consecuencia de la política de los últimos dos gobiernos, hay 9 millones de hectáreas más sembradas con soja. Y, en este contexto, la ganadería se tuvo que arrinconar en zonas menos favorables y, tal vez este año, tengamos problemas para abastecer el consumo interno de carne”.

En el país de la carne, falta carne (y sube el precio)
Según el sitio InflaciónVerdadera.com, en el último mes la carne aumentó un 40%. Sin embargo, hubo cortes como el espinazo o el cuadril que hoy cuestan un 100% y un 82% más, respectivamente.

Desde el sitio fueron contundentes: “El resultado no es sorprendente desde el punto de vista económico, ya que como se explica en cualquier curso de economía básica, los controles de precios (o “precios máximos”) crean un exceso de demanda y eventualmente un desabastecimiento”.

Al respecto, el propio ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, en base a este relevamiento, destacó que la acción del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, “lo único que consigue es que los cortes con precios controlados desaparezcan de las góndolas”.

En la misma línea, Ochoa sostuvo que, “cuando las políticas llevadas en el tiempo apuntan a aumentar el consumo y no el crecimiento sostenido de la producción, esto lleva a un cuello de botella”.

Como contrapartida, según Ochoa, “el yuyo, durante todo este tiempo, tuvo muchas ventajas: si bien sufrió y sufre altas retenciones, las exportaciones jamás se le cerraron porque el 95% se coloca en el exterior y tiene una relación costo-ingreso que a los productores les resulta excelente”.

Los precios, bajo la lupa
En este contexto, el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, este lunes sostuvo que “los argentinos comemos doce millones de animales por año y en 2010 vamos a tener solamente ocho millones; ese faltante (de 4 millones) provoca un vacío que hace que se disparen los precios más allá de la voluntad, el capricho y los disparates de Moreno”.

Al respecto, Susana Andrada, directora del Centro de Educación al Consumidor (CEC), sostuvo que “el precio de la carne aumentó muchísimo y, como tiene un peso enorme en la canasta básica, esto termina generando presiones al alza sobre el resto de los productos sustitutos”.

A modo de ejemplo, alertó que, desde que la Presidenta recomendó consumir cerdo o pollo, “estos productos también aumentaron”, al acumular una suba del 14% y 11%, respectivamente.

En este contexto, Ochoa consideró que “de ninguna manera se van a poder sustituir cortes vacunos por carne aviar o porcina”.

“En pollos tenemos una producción interesante, pero nunca un volumen como para sustituir 20 kilos por persona por año. A lo sumo se podrán suplementar 2 kilos. Mientras que en el caso del cerdo, hay un faltante de producción tal, que la oferta se complementa con importaciones desde Brasil. Es decir, que si se quiere reemplazar la carne vacuna con este producto, vamos a tener que depender más del país vecino. Esto es un claro indicador de que deberíamos haber trabajado en un plan desde hace muchos años, pero ahora es tarde”, agregó.

En lo que se refiere a los precios, lo más destacable es que, con los cambios en la metodología del INDEC, la cantidad de bienes relevados pasó de 818 a apenas 440. Así, se dejó de lado a numerosos servicios vinculados con la clase media y alta, y los productos de la canasta básica ahora tienen un peso mayor. La preponderancia de la carne en el índice de precios, por ejemplo, se incrementó en casi un 40%.

Lácteos, en el banquillo
Los lácteos, por su parte, también perdieron terreno en la batalla contra el boom de la soja y no paran de incrementar sus precios en las góndolas.

Según relevamientos de distintas consultoras, este rubro experimentó un alza del 30% en el último mes.

Recientemente, Guillermo Giannasi, director de la Federación Agraria Argentina (FAA), aseguró que “los números son contundentes. En los últimos cinco años han desaparecido más de 5 mil tamberos”.

Desde CREA también alertaron que en los últimos años tuvo lugar una “gran descapitalización y un creciente endeudamiento de los empresarios del sector, muchos de los cuales ahora se ven obligados a cerrar sus tambos y a buscar otras alternativas productivas”, como la soja.

Según cálculos de la entidad, en 2009 un tambero que producía un promedio de 23 litros leche -por vaca y por día- sufría una pérdida de 145 dólares por hectárea.

Según la misma entidad, “la producción de leche entera se mantiene estancada desde hace más de diez años”.

En este contexto, Susana Andrada, del CEC, no tuvo reparos en asegurar que los aumentos de precios se deben, principalmente, a que la producción en la Argentina no aumentó.

En la misma línea, Susana Yellich, titular de Prodelco, en declaraciones a la prensa aseguró que el aumento se debe lisa y llanamente a la falta de vacas productoras y vaticinó que, por la faena, la situación para el sector lácteo empeorará en los próximos meses.

Distinta es la visión del presidente del Centro de Industriales Lecheros (CIL), Miguel Paulón, para quien los aumentos del orden del 30% en los productos lácteos es consecuencia de la eliminación de las compensaciones que les otorgaba el Gobierno.

Hasta la ropa es víctima de la “sojización”
El costo de tener una soja super rentable es que “arrasa” con gran parte de las actividades que antes eran competitivas y las empuja a zonas menos productivas, tal como quedó en evidencia.

Y en los últimos años, la oleaginosa también arrinconó a insumos claves para la industria, tal como sucedió con el algodón, el principal insumo para la industria textil.

Y los precios son la mejor prueba de esto: según el estudio Bein, la indumentaria acumuló una fuerte suba del 12% en 2009. Y el 2010 llegó con sorpresas: un guardapolvos, por ejemplo, hoy cuesta un 50% más que el año pasado.

A la hora de buscar una de las razones, un interesante informe del INTA, publicado durante la presidencia de Néstor Kirchner, ya alertaba que “la expansión sojera se logró en parte producto de la incorporación de nuevas tierras, pero también por sustitución de otros cultivos y actividades que descendieron durante las últimas seis campañas”, como el caso del algodón, cuya superficie cultivada llegó a sufrir un desplome del orden del 80%.

“El desplazamiento de algunas producciones supone pérdidas importantes de capital, como en el caso de las desmotadoras de algodón. Las industrias hilanderas que aún subsisten se ven obligadas a importar fibra de algodón de países vecinos”, alertaba en aquel entonces el INTA.

Y, desde el sector, aseguran que la situación está muy lejos de cambiar.

En diálogo con iProfesional.com, un directivo de la Fundación ProTejer y uno de los principales empresarios textiles del país, aseguró que “la situación empeoró en los últimos años”.

“A mediados de los ´90, la Argentina llegó a producir cinco veces más de algodón de lo que consumía. Lo triste es que, el año pasado, lo que se produjo apenas alcanzó para abastecer la demanda interna”, explicó.

“La Argentina ya dejó de ser una potencia algodonera para convertirse en un país que tiene algo de algodón. En el mismo lapso, Brasil, que producía 400 mil toneladas, pasó a generar, 1,2 millones. Es decir que también dejamos de proveerlos, ya que nos reemplazaron con su propia producción”, recalcó.

El empresario aseguró que esto obedece a que faltaron políticas de aliento, pero más que nada a que “la soja es muy beneficiosa y muchos no lo dudaron”.

Desde ProTejer, destacaron que “si bien el algodón es más rentable por hectárea que la soja, para ganar hay que invertir dos o tres veces más. Por eso, la oleaginosa desplazó estas plantaciones, porque requiere menos riesgo e inversión”.

En este contexto, el industrial aseguró que “como la producción está tan justa y por problemas climáticos parte la producción de hilados no suele ser muy buena, tenemos que importar de Brasil, obviamente a un precio superior”, lo que a su vez termina impactando en el precio de las prendas.

“Sinceramente estaríamos muy felices de comprar más algodón argentino, porque sería mucho más rentable para nosotros y nos haría más competitivos, pero para eso tendríamos que tener un gran excedente”.

Es así como la soja, que durante todos estos años supo adueñarse del centro de la escena y contribuyó para alivianar el déficit fiscal, también presenta un lado muy oscuro. Y que impacta cada vez y con más fuerza en el bolsillo de todos los argentinos.

17 fevereiro, 2010

Momias prehispánicas, la mayor atracción de la temporada en Salta

Es la propuesta cultural más popular de la ciudad. La mitad de los visitantes son turistas jóvenes.
Por: Gustavo Ruiz.

OFRENDA. “LA DONCELLA” ES UNA DE LAS TRES MOMIAS EXPUESTAS. PERTENECEN A NIÑOS QUE FUERON SACRIFICADOS HACE MAS DE 500 AÑOS EN UN RITO INCAICO.

Romina abre sus ojos grandes, como si por ellos quisiera beberse de un sorbo todo el asombro que la rodea. “Esto es increíble, con lo que vimos hasta aquí, mis vacaciones están pagas”, le dice a Clarín. Ella es una porteña que se recibió de chef el año pasado, con 21 años, y pertenece a los 21 mil visitantes (47,8% de jóvenes) que tuvo en enero el Museo de Arqueología de Alta Montaña, que por tercer año consecutivo se convirtió en el sitio cultural más visitado por los turistas en la capital salteña.

“Desde 2008 venimos sosteniendo un crecimiento importante”, le explica a Clarín Miguel Xamena, director del MAAM. “En el 2008 tuvimos 125 mil visitantes; el año pasado la cifra se elevó a 150 mil, y con esta progresión, seguramente en 2010 vamos a superar los 200 mil visitantes”, agrega.

La mayor atracción del MAAM, ubicado en diagonal a la Catedral de Salta, son las tres momias de la época prehispánica: Los Niños del Llullaillaco. Desde embajadores hasta gobernantes, desde estrellas de cine hasta obreros de condición humilde desfilaron frente de la cúpula de cristal que exhibe a los Niños (”La Doncella”, “La Niña del Rayo” y “El Varón”), uno por vez, con una frecuencia de tres meses, para no dañar el perfecto estado de conservación en el que se encuentran. Tienen sus órganos intactos y hasta restos de comida en sus intestinos, y conservan el ajuar sagrado con el que fueron ornamentados para dejarlos como “ofrenda para los dioses”, en una ceremonia que los incas denominaban “capacoha”.

“Uno viene con la idea de ver tres momias, pero se va con el convencimiento de que son tres chicos dormidos, el estado de conservación es increíble”, exclama Emiliana, estudiante de Relaciones Laborales en la UBA. Según el ministerio de Turismo de Salta, el 26% de los turistas elije la provincia por sus paisajes, mientras que el 33,5% lo hace por su cultura. Es que, con el Tren de Las Nubes fuera de servicio probablemente hasta mediados de año, Salta perdió su atractivo estrella. Y todo indica que Los Niños del Llullaillaco ocuparon el lugar que dejó vació el convoy ferroviario.

Estudios de ADN determinaron que fueron alimentados de manera especial desde seis meses antes de ser sacrificados. La Doncella es la mayor (15 años al momento de su muerte) y se estima que pertenecía a una clase alta, conclusión a la que se arribó cuando se encontraron en su boca restos de hojas de coca, a la que tenía acceso solamente las familias importantes del imperio. El Varón tenía 7 años, y La Niña del Rayo, 6 (el seudónimo le quedó porque su rostro fue quemado por un rayo que entró en el sepulcro). Los tres fueron embriagados con chicha de maíz fermentada, y entraron en un sueño en el que todavía navegan, y al que fueron lanzados hace más de 500 años.

Fonte: http://www.clarin.com/diario/2010/02/16/sociedad/s-02141074.htm